Sigo tu mano en vespertino silencio,
En silencio el mundo atesora mi deseo.
Como un cuerpo adicto al alma
Y que se afirma y aferra al inmenso suelo
Apego a mí toda la tierra de esta sierra.
Pagano como el tiempo respiro soledad
Y como soledad desprendo el sol
En mis cabellos libres, por esencia castaños.
He seguido tu mano para vivir la poesía del mundo.
Semejante a una nube contemplo el suelo
En armonioso silencio de naturaleza inspirante.
Todo el color del mundo despierta en mis ojos
Y en mis pulmones, ya agotados, respiro el cielo.
El aire con voz de mujer señala mariposas blancas
Que en su aleteo se alejan de mí por hambre y deseo
Movidas a desplomar la sierra en su descenso musical
que canta a la luz del ocaso: quien no baja nunca ha subido.









![[Explore]](http://farm3.static.flickr.com/2691/4387334007_58b6c2e8f9_s.jpg)










Hace 3 años ya de ese intento de poema. Cuantos cambios le haría!.
Saludos desde el afecto.
Alberto