
Cabina de avión
La presente entrevista fue realizada personalmente al piloto Gustavo Ruiz de Galarreta. Él comenzó su carrera como piloto en las fuerzas armadas argentinas y luego de retirarse empezó a trabajar en Austral líneas aéreas.
Cuando empezaste a trabajar en una aerolínea, ¿cuáles fueron las diferencias más notables que vos veías entre ser piloto civil y militar?
Nada que ver entre sí, es otra vida. O sea, diferencias, todo es distinto. Lo que pasa es que dentro de las FF.AA es una forma de vida, es algo muy especial, uno se prepara para una guerra, permanentemente, aunque no exista, de hecho es así. Cuando estaba Malvinas, yo estaba en la escuela naval y después cuando hubo que ir a Irak, allá al Golfo que fueron buques argentinos, yo no fui, no me tocó; pero la razón de ser del que esta en las FF.AA. es que eso ocurra, que eso pase.
¿Te hubiera gustado ir?
Y claro, en su momento sí. A pesar de ahora no estar nada de acuerdo con lo que pasó. Por supuesto que sí, para eso estaba. Lo que pasa es que visto desde el otro lado, hoy digo que fue una ridiculez. No, no estoy de acuerdo con los motivos de la guerra, pero alguien tiene que ir ¿no?
Así que, es muy diferente una cosa de la otra. El otro es un trabajo con características de trabajo pero con algunas particularidades que es distinto a casi todos los trabajos. Es algo diferente. Es raro.
Cuando volás, ¿lo disfrutas de la misma manera?
Y sí, porque para el que le gusta volar es muy lindo. A mí me encanta volar, como a la mayoría de los pilotos. No sé si es una pasión, porque esto también es un trabajo, una obligación y una responsabilidad pero sí, obviamente, nos gusta volar. En los dos ámbitos (FF.AA y piloto civil) eso es común, pero son dos trabajos totalmente diferentes, dos actividades diferentes.
¿Es monótono volar para vos?
No, no. Para nada. Nunca es igual, o sea como característica de trabajo; ningún vuelo es igual a otro, no hay rutina, esto quiere decir que volamos en cualquier horario, no hay ni día de semana ni horario que puede llegar a ser entretenido para algunas personas pero que para otras personas puede ser una tortura, ser durísimo. Es muy divertido. Para los que le gustan las cuestiones operativas no es para nada monótono. No es un trabajo que hay que pensar, analizar, proyectar. No, no. Esto es muy concreto, muy rápido.
¿Volás por vos o sentís una responsabilidad por lo que estas haciendo?
Siempre hay una responsabilidad, siempre. Hay responsabilidades concretas: legales de todo tipo, civiles, penales. Funciona así.
¿Es difícil manejar un avión?
No. En realidad lo que puede resultar difícil es aprender a volar. Hay ciertas cualidades que hay que tener que no son nada extraordinario, que deben tener la mayoría de la gente. Pero al que no las tiene, le es imposible volar, como por ej. las personas que tienen vértigo. Hay ciertas cosas que son limitantes para las personas pero después de eso, todo el mundo aprende. Por esto es que también se hacen tests psicofísicos, para volar. Para que cada piloto esté en condiciones, no sólo en aspectos físicos sino también en los psíquicos.
¿Cómo estás cuando volás, tranquilo, atento…?
Depende mucho de las condiciones. Imaginate, volar todos los días en una línea aérea se vuela muchísimo y uno se maneja dependiendo las condiciones. Hay días tranquilos como hoy (despejado), que no pasa nada, pero no todos los días son así. Si uno va a un lugar donde hay tormentas y actividad la cosa es más complicada.
¿Cómo es tu trabajo ahora? ¿Tus vuelos son cortos, largos? ¿Tenés horarios fijos?
Hay de todo. Voy a todos lados. En la línea se hace una programación mensual de vuelos, de actividad: hay días que tengo libres y días que bueno, tengo que por ejemplo volar muy temprano. Igualmente hay condiciones para volar. No se puede por ejemplo viajar 20 horas, hay muchas restricciones para programar los vuelos. Hay una Ley Nacional que estipula cuántas horas puede volar un piloto, con respecto a donde viaja y todo. En el avión ocurren muchas cosas simultáneamente, hay que estar atento a muchas cosas a al vez y eso es lo más complicado, y un piloto frente a esto, tiene que estar en perfectas condiciones.
¿Te relacionás con alguien más además del otro piloto del avión? ¿O solamente con él?
No, no. No subo al avión y bajo y ya está. Es bastante compleja la operación. El avión esta en tierra un rato, pero que es bastante corto, debido a que si está mucho tiempo sin volar, pierde plata. Entonces en ese período, del avión tienen que bajar pasajeros, volver a subir pasajeros. Además acomodar todos los servicios del avión: mantenimiento, cargar combustible, cargar insumos del catering, se calculan las condiciones de despegue y de vuelo y por último se despacha el vuelo. Todo eso en muy poco tiempo. Así que lleva una dinámica altísima.
¿Tu única función en el avión es volar?
Cuando se cierra la puerta, todos los pasajeros están bajo mi responsabilidad. Todo lo que pasa tiene que solucionarlo el comandante, desde que se enferma una persona y muere, hasta que se rompa una turbina. Esto no quiere decir que tenga que tomar alguna acción, porque hay veces que no podés hacer nada, pero la responsabilidad es del piloto, o sea, mía.
¿Qué es lo más riesgoso?
Casarse, supongo yo… (Risas)
En un vuelo…
Un montón cosas de cosas. Pero esto no quiero decir que sea peligroso. Hay muchísimas más probabilidades (está comprobado), que te pase algo malo en un micro o en auto. Lo riesgoso… si uno se pone a pensar que esta sentado a 10000 m. de altura, eso ya es bastante riesgoso, pero no quiere decir que es peligroso. Pero eso sí, todo lo que le pase a un avión es escandaloso, porque es impresionante. Si le pasa algo a un avión en China, todos se enteran; si se chocan dos autos en Uruguay nadie se entera.